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ACIPE Asociación Científica de Psicología y Educación
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ACIPE a favor del desarrollo de la buena ciencia

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octubre 20, 2026

Venimos considerando la buena ciencia como aquella que une el rigor -definido por la aplicación del método científico (actitud científica)- y la ciudadanía -conocimiento útil que la favorece frente al beneficio exclusivo para minorías-. ¿Cómo se puede materializar -de algún modo- esto? Siguiendo las directrices de dos grandes científicos: Newton, que nos anima a subirnos a hombros de gigantes -académicos- a fin de captar mejor la compleja realidad en la que nos desenvolvemos y Ramón y Cajal, que aboga por incorporar a los mejores científicos internacionales a nuestro país o, si no fuera posible, enviar a nuestros jóvenes -prometedores- a investigar con ellos, en su lugar de trabajo/laboratorios.

Nuestro objetivo concreto –muchísimo más modesto, sin duda- es propiciar/proporcionar una cultura científica –de la buena ciencia–, sobre la base de lo propuesto por ambos genios. Lo hecho hasta al momento: unir los trabajos actuales –libros– de autores evaluados por comisiones que les han otorgado algunos de los premios más prestigiosos conocidos (Nobel, Pulitzer, Princesa de Asturias, Fronteras del conocimiento, libro del año…), a fin de que puedan estar disponibles -sus recensiones, de forma gratuita, para la ciudadanía (en torno ya a 260 -y la cifra sigue aumentando-, pertenecientes a obras/autores de más de 35 países).

Si tenemos esto en cuenta, será fácil inferir, con alta probabilidad de acertar, nuestro pleno apoyo al reciente comunicado/manifiesto de COSCE (Confederación de Sociedades Científicas de España) y FACME (Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas): convertir el SECTI (Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación) en el motor que nuestra sociedad actual necesita.

La ciencia no debiera ser considerada como un gasto, sino más bien como una auténtica inversión, sobre todo cuando partimos y nos centramos en la buena ciencia, pues en este caso es la ciudadanía la que sale, a todas luces, beneficiada. Pensemos, pues, en nuestro propio bienestar y en el del mundo que habitamos. Todos podemos salir ganando. ¿Por qué, entonces, no invertir más -y mejor- en nosotros mismos -educación, sanidad… y en el conocimiento de nuestro planeta/universo (cambio climático…)? Quienes están llamados a representarnos a todos -los políticos– tal vez debieran pensar -y actuar en consecuencia- en este asunto, que es capital/existencial. Queda dicho -y argumentado-.