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ACIPE Asociación Científica de Psicología y Educación
Reseñas

El canto de las sirenas

Juan Fernández Sánchez

julio 10, 2026

Hayes, C. (2025/26). El canto de las sirenas. Cómo la atención se ha convertido en nuestro bien más amenazado. Barcelona: Taurus.

Portada del libro

Comencemos con alguna constatación bien consolidada en ciencia: la atención es un proceso cognitivo esencial/básico, gracias al cual seleccionamos nuestros recursos mentales a fin de centrarnos en lo considerado en cada momento como relevante, descartando lo demás. Es, pues, un filtro cognitivo, facilitador de nuestro aprendizaje, nuestra memoria y, en definitiva, nuestro rendimiento. Es, consecuentemente, nuestro gran tesoro -aquello que nos hace humanos-, que está siendo en estos momentos pirateado por gente/empresas (gigantes empresariales de la tecnología…), dado su incalculable valor crematístico y de poder. Merece la pena -y mucho- estar atentos a esta situación -a una economía de la atención capaz de hacer sombra a la real: la extracción de la atención-. Comencemos de inmediato.

Las sirenas (información…), tanto en su sentido más clásico como en el actual, atraen nuestra atención. No nos libramos fácilmente de su canto. Su gran valor -el de la atención- reside en que es un bien escaso y limitado. Al monetizarse se logra la riqueza y el poder. De ahí que sea sumamente demandada y disputada -una guerra de todos contra todos por conseguirla-.

La atención puede ser voluntaria (ceguera por inatención… desatender información no pertinente) e involuntaria (nuestra mente consciente no tiene el control). Ahora bien, es pertinente traer igualmente a colación la atención social, dado que es el principal motor de la socialización humana -el cuidado…- la más explotada por los mercaderes contemporáneos (negocio de la atención: primero captar la atención y, después, sostenerla)-.

De este modo, nos vamos acercando a una de las grandes cuestiones de nuestro interés: ¿a qué presta atención la gente? No es tan sencillo responder acertadamente: hay cierta imprevisibilidad. Ahora bien, como sabemos que mantener la atención es más difícil que captarla, en lo que se está insistiendo ahora es en una captación iterativa de la atención –modelo de la máquina tragaperras-. He aquí el gran negocio. Siendo todavía más específicos. Dado que captar la atención social e involuntaria resulta más fácil que hacerlo con la voluntaria, ya podemos inferir el objetivo de las empresas dedicadas a la minería de la atención (deslizar/escrolearescrol infinito...) frente al aburrimiento típico de la modernidad industrial.

Vamos ahora con esa atención social -desde dentro hacia afuera (los otros) y desde fuera hacia nosotros-, que es esencial para nuestro desarrollo vital. La especificidad de nuestros días: el hecho de ser conocidos por extrañosexperiencia humana nuclear: impresionar a los desconocidos (de forma compulsiva)-. Existir en internet -para muchas personas: existir a secas- es verse a sí mismo, a cada instante, a través de los ojos de los demás (nuestro fin último)-. Anhelamos muy probablemente reconocimiento, pero en cambio obtenemos un sustituto: la atención, que suele desvanecerse muy pronto (experiencia de la alienación/desintegración/extrañamiento/soledad).  

Nos encontramos de lleno en el capitalismo de la atenciónmercantilizada: ciberanzuelos, anzuelos de rabia, atención subprime, mercancía ficticia, mentiras (demasiado jugoso para comprobarlo) … atención solitaria, con un matiz (veo y luego comparto: redes sociales)-.

El marco: la era de la informaciónilimitada– y el spam (correo/mensajes basura), como producto propio de la era de la atención. Los nuevos plutócratas están manifiestamente obsesionados con la atención -hacia ellos: competición feroz para captarla, caudillismo de la atención-. Las plataformas -definidas como medios para regular y controlar la atención- luchan a gran escala y de todas las formas posibles por obtenerla, para maximizar su monetización, dando cabida a los trucos atencionales (troles, distracción atencional), a los emprendedores de conflictos, a la desinformación, a las teorías conspirativas, a la tiranía atencional, enmierdamiento…, en tanto ejemplos bien ilustrativos.

¿Hay salidas viables a este capitalismo de la atención? Algunas sugerencias las podrás encontrar en este volumen -una ensoñación estructurada (el placer de dejar vagar la mente, leer un libro, realizar una investigación, conexiones presenciales…)-. Anímate, pues, a leerlo. Estar bien informado puede ser el primer paso. No vendas uno de tus tesoros más valiosos a cualquier precio: tu atención.