Pues aquí tienes un buen resumen garantizado -por su solidez científica-: [Smil, V. (2023/25). Invención e innovación. Breve historia de los éxitos y fracasos de la humanidad. Barcelona: arpa.]. En ACIPE ya se han llevado a cabo las recensiones de dos importantes obras (2020, 2022) de este bien conocido autor, a escala internacional.

Siendo conscientes de que las idioteces/locuras no suelen precisamente faltar en nuestros días, es preciso captar tanto el solapamiento como los matices diferenciadores de la invención -descubrimiento/idea inicial- y la innovación -implantación de esa innovación en la sociedad-. La URSS (sobre todo en la segunda mitad del siglo XX -1922/1991-) ha sido un claro ejemplo del predominio de la invención, a la par que China (finales del siglo pasado y las décadas del presente) lo está siendo de la innovación.
Un patrón general -patente a lo largo del tiempo- es que inventos e innovaciones tienen sus anversos y reversos. Si esto es así -y parece serlo-, ya contamos con una sólida base para un acercamiento más válido y fiable a la realidad, que nos posibilitará estar prevenidos ante las falsas expectativas -tan frecuentes a lo largo de la historia-. Teniendo esto presente, que comience el viaje histórico -reciente- de invención e innovación -con sus puntos positivos y negativos-.
Detengámonos en tres ejemplos bien ilustrativos: la gasolina con aditivo de plomo, los CFC (clorofluorocarbonos) y el DDT (dicloro difenil tricloroetano). Forman una conjunción de invenciones con altas expectativas de gran progreso -auge, deslumbramiento- y la constatación patente -con las innovaciones– de sus enormes peligros/daños -caída, declive- (toxicidad del plomo, deterioro de la capa de ozono, gases de efecto invernadero…). Se podría decir que el DDT fue víctima de su éxito -desbordado- inicial.
El aprendizaje para un futuro inmediato salta a la vista: es posible idear alternativas mejores, aunque no exentas de riesgos tal cual sucede con las obras humanas -efectos negativos previsibles, algunas consecuencias imprevistas peligrosas (no controlables)…-. Igualmente, hemos de tener en cuenta que no todo lo que es imaginable -en tanto invento– pasa a convertirse en innovación: los dirigibles (aerostatos/zepelines: transporte de pasajeros), la fisión nuclear (divorcio entre grandiosas promesas y crudas realidades –fracaso de éxito-) o los vuelos supersónicos (aviones de línea regular: fracaso supersónico; ensoñaciones supersónicas; este tipo de vuelo no ha desplazado a la aviación subsónica).
¿Y qué grandes inventos seguimos esperando, pero que todavía no se han producido –innovación-?: a) hyperloop [nombre engañoso: mejor hablar de viajar en el (casi) vacío]; b) cereales que fijan el nitrógeno –revolución verde, problemas medioambientales (zonas muertas, óxido nitroso, reducción de la biodiversidad…)-; c) la fusión nuclear sostenida y controlada -el sol en una botella-. De momento, son más los fracasos -mundo de las ilusiones, montón de conjeturas inciertas, ensoñaciones… (proyectos atmosféricos, levitación magnética…- que los éxitos obtenidos en los tres campos señalados.
En síntesis, lo que se nos aconseja es una actitud cautelosa, un cierto grado de sano escepticismo (baños de realidad ante los peligros de una sociedad posfáctica y un ojo avizor ante los así llamados avances exponenciales -inventos brillantes-). Hemos de mantener precaución frente a las no del todo bien fundamentadas propuestas tecnooptimistas y sus exageraciones (descubrimientos de fármacos con propiedades que van más allá de los resultados; una aviación camino del cero neto; una inteligencia artificial capaz de sustituir a la humana en la comprensión compleja del mundo y de las interacciones sociales…), a fin de mantenernos dentro del ámbito de las expectativas realistas. Lo que en modo alguno es poca cosa en los tiempos que corren. Leamos, entonces. Nos vendrá bien, a nosotros y a nuestras actuales sociedades, pues centraríamos así nuestras decisiones -y nuestro tiempo- en aquello que verdaderamente importa a la humanidad y a nuestro planeta (desigualdades, educación, salud física y mental…y también, en su debido grado, en inventos e innovaciones).
