El fin de la megamáquina

Scheidler, F. (2024). El fin de la megamáquina. Historia de una civilización en vías de colapso. Barcelona: Icaria.

Portada del libro

Una pregunta inicial ya nos indica con qué nos vamos a encontrar: ¿por qué una civilización que se presenta como portadora de la razón y del progreso se muestra incapaz de cambiar el rumbo que le conducirá, muy probablemente, al suicidio? Esta va a ser la cuestión fundamental. Habrá entonces que ajustarse el cinturón, por lo que pueda pasar, ¿no?

Se nos invita a salir de la burbuja protectora para captar mejor la otra realidad -de la que, en general, casi ni se habla-. Pues aprovechemos esta oportunidad para ver de qué se trata. Sepamos por anticipado que permanecer como espectadores en esta situación ya no es una opción, pues la inacción o pasividad condicionará sin duda el desenlace de nuestra futuro. Comencemos ya este apasionante viaje histórico hasta nuestros días, pues es el marco para prever con lucidez el porvenir, condicionado sin duda por nuestras decisiones actuales.

Si condensáramos imaginativamente el periodo temporal que se extiende desde el surgimiento del Homo sapiens -unos 200.000 años- hasta hoy en un solo día, las 23 primeras horas aproximadamente les corresponderían a los cazadores y recolectores y solo en torno a la última a los humanos relativamente sedentarizados –Revolución Neolítica: inicio de la agricultura hace unos 10.000 años-.  Afinando un poco más, podríamos señalar que la cooperación -sociedades relativamente igualitarias- fue esencial para la supervivencia de nuestra especie hasta los inicios de la Edad de Bronce -4.000 o 3.000 a. C.-.

A partir de aquí se produjo un cambio trascendental, pues unos pocos tenían acceso al bronce, mientras la mayoría no (estratificación social, desigualdades, desequilibrios, poder coercitivo… dando lugar a las tres tiranías: poder físico -Estado militarizado, estrategia de tensión…-, poder económico/social -violencia estructural…- y poder ideológico -legitimador de los otras dos…-, que, a su vez, posibilitarían el surgimiento de una cuarta tiranía: la del pensamiento lineal -dominio total/impune sobre la naturaleza…-). Solo será posible tener éxito en la superación de las tres primeras tiranías si se hace mediante el destronamiento de la cuarta -gracias a la cooperación social y ecológica: movimientos antiesclavistas, ecologistas, por los derechos de la mujer, por los derechos humanos, por lo bienes comunales inalienables…-.

Los análisis históricos presentados -desde este cambio trascendental hasta nuestros días (tercera década del siglo XXI) proporcionan un apoyo a lo defendido, aunque escasamente visibilizado -los efectos negativos del poder: deshumanización, pensamiento apocalíptico (dualismo apocalíptico) …-, dado que la reconstrucción del pasado se suele realizar preferentemente desde la perspectiva del poder -tiranías, distorsiones históricas oportunistas…-.

Desde el siglo XIV al XVII, en Europa, tiene lugar la reagrupación de las cuatro tiranías, dando lugar a la Megamáquina, bastante bien engrasada, por cierto, a juzgar por lo que se nos relata documentalmente de lo sucedido durante estos siglos: Guerra de los Cien Años, Guerra de los Treinta Años, Compañías de las Indias Orientales, la conquista del Nuevo Mundo…

Los engranajes -poderes físicos, económicos, ideológicos y pensamiento lineal- de la Megamáquina fueron así bien lubrificados -manifiestos apoyos y colaboración entre ellos- para que funcionaran adecuadamente en los siguientes cuatro siglos -XVIII, XIX, XX y XXI-, en los que asistimos a la aparición y el desarrollo del Antropoceno/Capitaloceno, los crecimientos exponenciales, la conversión del ser humano en insumo, la esclavitud asalariada, la trampa del mercado… que muy probablemente han de desembocar en las crisis ecológicas que amenacen nuestra propia existencia.

Libro bien escrito, bien documentado en torno a realidades poco visibilizadas, con un hilo conductor del conjunto -la megamáquina frente a la democracia real (autoorganización…)-. De gran ayuda para una buena reflexión sobre nuestra historia en este planeta, muy específicamente sobre la más oscura, la más inhumana (esclavitud, genocidios, colonialismo, desigualdades, maximización del beneficio, filtros informativos y de representación, sociedades que han de funcionar como máquinas, utopía/distopía tecnocrática, catástrofe ecológica, Estados fallidos, democracias dirigidas…), aunque con indicaciones también sobre algunas vías de salida/escape (alternativas: inspiradas en las bondades de nuestra especie a lo largo de la historia: cooperación, emancipación, comunidades autosuficientes y autodeterminadas, economía del bien común, resiliencia, reculturalización…).

No nos queda demasiado tiempo para frenar -evitar el colapso/desintegración-, analizar las posibilidades de una supervivencia más humana –oportunidades: resistencia colectiva, composición de un mosaico común, reestructuración socioecológica…- y tomar las oportunas decisiones. Aquí ya no hay margen real para los meros espectadores o personas neutrales.