Editando genes

Montoliu, L. (2019). Editando genes: recorta, pega y colorea. Las maravillosas herramientas CRISPR. Panplona: Next Door Publishers.

Creo que puedo decir con rigor que vamos a comentar una obra que esperábamos ilusionados, pues nos sentíamos verdaderamente maravillados por el poder de las herramientas CRISPR (auténtica revolución tecnológica de nuestros días), pero no contábamos con una explicación de las mismas tan amplia, rigurosa y completa como la aquí ofrecida, que va desde sus pormenorizados orígenes (en los que destaca internacionalmente la figura de un español: Francisco J. Martínez Mojica) hasta las implicaciones futuras (método universal para la edición genética en los más diversos organismos, incluidos los humanos), pasando por lo que hoy conocemos del mundo CRISPR: sus principales componentes y mecanismos de funcionamiento (kit de edición genética), los logros más destacados (fortalecimiento del sistema inmune en determinados seres vivos; cortar y suprimir material genético no deseado a fin de acabar con determinadas enfermedades- activar o desactivar determinados genes-) y los potenciales peligros (cambios no pretendidos al hilo de los buscados; mosaicismo genético, biohackers). CRISPR significa: repeticiones polindrómicas cortas, agrupadas y regularmente interespaciadas – clustered regularly interspaced short polindromic repeats-.

Es necesario resaltar, además, que lo que ocurre en los sistemas CRISPR transcurre a velocidades lumínicas: ya ha visto la luz incluso una revista específica (The CRISPR Journal), además de las más de 10.000 publicaciones científicas desde 2013 hasta estos momentos. Se puede afirmar que cada semana aparecen nuevos usos y aplicaciones de estas herramientas de edición genética (inactivar un gen, sustituir una secuencia de ADN por otra…), como he podido comprobar fehacientemente mientras realizaba la lectura de este buen compendio y de esta misma reseña: CRISPR y envejecimiento prematuro y rápido; CRISPR y células madre universales; CRISPR para curar; CRISPR para mejorar.

Las tecnologías CRISPR derivan de nuestro conocimiento actual (finales del siglo XX e inicios del XXI) sobre las bacterias y arqueas, pues fueron ellas las que las han estado utilizando a lo largo de millones de años como sistema de defensa (sistema inmunitario con base genética) contra los virus que las infectaban (bacteriófagos) y los plásmidos invasores. Nosotros lo que hemos hecho es emplearlas para la edición genética de los más diversos tipos de genomas en los distintos organismos –incluido el humano-. Hemos pues transformado un sistema de defensa adaptativo muy exitoso a lo largo de los siglos en sistemas que nos posibilitan cortar, pegar y colorear información genética (tijeras moleculares, tijeras programables, nucleasas de edición). Al igual que en los textos no escrupulosamente cuidados pueden aparecer diferentes tipos de errores, que podemos fácilmente corregir (una letra que debía aparecer y no está; se dan cambios de letras indebidos con modificaciones del significado de la palabra o la frase…), eso mismo ocurre en la información genética (también aquí nos encontramos con letras o bases) susceptibles de sufrir cambios (mutaciones) que pueden ocasionar determinadas enfermedades (enfermedades congénitas raras, como un buen ejemplo ilustrativo) o mejorar la dotación genética. También en este contexto podemos llevar a cabo intervenciones correctoras o de mejora mediante los sistemas CRISPR (terapia génica, entre otras). Además, estas intervenciones, se pueden realizar en células somáticas o embrionarias, con implicaciones a todas luces muy distintas en cuanto a su alcance (escala individual o generacional). No es de extrañar entonces que en la prestigiosa revista Science (año 2015) apareciese CRISPR como el avance científico más relevante del año.

En el libro se da cuenta detallada tanto de los autores pioneros y más relevantes en este campo de investigación (la imaginación de los investigadores no tiene límites, héroes del CRISPR): Charpentier, Church, Doudna, Jaenisch, Liu, Zhang,…), como de sus principales y más destacadas investigaciones, la mayoría de ellas publicadas en las revistas más prestigiosas del mundo (Nature, Science,…).

No podía faltar, dada las trascendentales implicaciones del uso de estas herramientas, un conjunto de reflexiones, de tipo básicamente bioético, sobre si todo lo que podemos hacer desde la ciencia (que es mucho cuando hablamos de la edición genética) se debiera hacer: por ejemplo, bebés de diseño.  Es aquí donde se espera nuestra participación, sobre todo si está bien fundamentada. Y el libro que ahora comento justamente lo que pretende es que los verdaderos conocimientos científicos no nos fallen. Nuestras decisiones con ellos estarán mucho más sólidamente asentadas, para nuestro propio bien y el de la humanidad. La lectura de esta obra resulta, por lo dicho, muy recomendable.

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