ACIPE ante el título de Psicología de 5 cursos/años

En atención a la propuesta de la Conferencia de Decanos/as de Psicología sobre la ampliación del actual Grado de Psicología a cinco cursos académicos -título habilitante/profesionalizante para el ejercicio profesional en el ámbito sanitario -, ACIPE manifiesta:

  1. El asunto es más complejo de lo que a primera vista puede parecer, tanto desde un punto de vista académico como profesional. Necesitamos reflexionar para poder tomar decisiones bien fundamentadas, pues pasamos en su día de un plan de estudios de cinco años -licenciatura- a cuatro -grado-, sin que en modo alguno parezca que estemos en la actualidad satisfechos. De ahí la propuesta que se nos ha presentado.
  2. Acabar con los logros ya obtenidos, tanto en los ámbitos académicos -disciplina diversa- como profesionales -puestos de trabajos-, no parece solucionar ningún tipo de los problemas actuales. Más bien los acrecentaría. En definitiva, reducir toda la diversidad psicológica a lo clínico, no parece la mejor propuesta de futuro.
  3. Parece más pertinente ampliar el desarrollo ya conseguido, gracias a la diversidad de especialidades, pues enriquece conceptualmente a la propia psicología, a la par que incrementa los puestos de trabajos de nuestros profesionales (centros educativos, empresas…). No se debiera olvidar que desde esta acepción más amplia e integral el propio concepto de salud incluiría el bienestar psicosocial de las personas y también de los diversos grupos y organizaciones.
  4. En el caso concreto de la Psicología de la Educación, cabe constatar que, tanto a nivel de fundamentación teórica, como en el ámbito aplicado tiene un corpus propio que no deberíamos confundir con otros campos de la psicología, igualmente respetados. Su necesidad ha sido objeto de debates cuyo resultado fue el acuerdo con las principales instituciones implicadas a escala nacional y que no entenderían que el futuro de este ámbito de la psicología se difuminase dentro de un campo denominado sanitario.
  5. La consistencia de la Psicología implica necesariamente la pluralidad de sus especialidades, la transversalidad. Ha de enmarcarse así tanto dentro de las ciencias de la salud como de las sociales. Aquí reside precisamente su grandeza y atractivo, académico y profesional, como lo prueba las prácticas que se han venido realizando con manifiesto éxito en estos campos.
  6. La psicología española ha de contextualizarse en un marco internacional, en donde se constata que pueden convivir sin especiales problemas las distintas especialidades: clínica, educativa, del trabajo, social, jurídica, deportiva…

Por lo hasta ahora indicado, ACIPE se suma, con mucho gusto, al debate actual sobre este asunto, con manifiesta intención constructiva, siendo consciente de que, cuando se tienen en consideración las distintas perspectivas, el producto final suele ser más positivo, tanto para la propia psicología como para la sociedad a la que se propone servir profesionalmente.

En la actualidad desconocemos a dónde conducirá el debate recién iniciado. Por ello, estamos abiertos a analizar otros puntos de vista y contribuir así a decisiones bien fundamentadas sobre un asunto tan relevante, tanto para la psicología como para la sociedad actual.

Breve historia: ¿Qué es y representa ACIPE?

ACIPE (Asociación Científica de Psicología y Educación) se fundó en 1990 (https://acipe.es/). Es una Asociación Numeraria de COSCE (Confederación de Sociedades Científicas de España, Vocalía 3, https://cosce.org/sociedades/). Ha organizado ya 12 Congresos Internacionales de Psicología y Educación, en diversas Comunidades Autónomas. Cuenta también con su propia revista (https://www.rpye.es/), centrada en las investigaciones específicas de Psicología y Educación. Ha estado luchando durante los últimos lustros por la inserción de los psicólogos/as educativos en los centros educativos de toda España (hemos firmado un acuerdo con las principales instituciones de ámbito nacional -descarga del Acuerdo del Psicólogo educativo-). La estrecha colaboración, en consecuencia, con la Conferencia de Decanos, por lo que respecta a la formación y actividad profesional de los psicólogos/as educativos ha venido dando sin duda sus frutos. Si la conducta pasada es un buen predictor de la futura, cabe hipotetizar que, si seguimos colaborando, seguiremos cosechando buenos resultados. Nuestra oferta sigue, pues, sobre la mesa.