Progreso.

Norberg, J. (2017). Barcelona: Deusto.

Progreso. 10 razones para mirar al futuro con optimismo.

Portada del libro "Progreso"
Portada del libro “Progreso”

En principio, es difícil imaginar que racionalmente alguien pueda estar contra el progreso, pero si uno está hiperconectado digitalmente, y atento a la mayoría de noticias que nos llegan de los medios de comunicación actuales, puede manifestar un cierto  sentimiento bastante generalizado de malestar y disgusto, que en ocasiones puede desembocar en la concepción de que el mundo va mal, de que vamos a peor. Ante esta paradójica situación –progresamos y, sin embargo, parece que estamos peor-, Johan Norberg, reconocido economista sueco, nos ofrece un documentado trabajo en el que se ponen de manifiesto 10 razones para el optimismo.

Tras la lectura de este libro, dados los datos que aporta, parece quedar relativamente claro (muy claro para é) que: 1) La desnutrición mundial está disminuyendo en todos los continentes, aunque no haya sido erradicada en su totalidad (en la primera década del siglo XXI murieron de hambre 1.7 millones de niños, aunque esta cifra supone una reducción del 60% con respecto a la de mediados del siglo XX). 2) Los niveles de saneamiento están mejorando a escala mundial (el 96% de la población urbana y el 84% de la rural gozan de un acceso adecuado al agua potable). 3) La esperanza de vida está aumentando (antes del siglo pasado en ningún país se había logrado superar la barrera de los 40 años). 4) La pobreza está mostrando un claro declive (en los últimos 25 años la pobreza extrema ha caído a un ritmo de 50 millones de personas por año). 5) La violencia está también decreciendo (si prescindimos de nuestra miopía histórica), dando por tanto apoyo empírico a la teoría de la paz democrática. 6) El medio ambiente está en la actualidad mejorando, pese al coste histórico inmenso (contaminaciones) que ha habido que pagar por una prosperidad gracias a la cual ha mermado la pobreza. Los datos apoyarían la teoría de que la evolución de la contaminación sigue una línea de “U” invertida. Ahora, pues, nos correspondería el descenso. 7) Los niveles de alfabetización están claramente aumentando, aunque no se haya conseguido todavía la alfabetización plena (en torno al 14% de la población mundial todavía seguiría siendo analfabeta). 8) Somos más libres, la esclavitud ha sido abolida (está prohibida en prácticamente todos los países). 9) Aumento de la igualdad. Las discriminaciones de todo tipo (religioso, étnico, sexuales, de género…) están afortunadamente disminuyendo (aunque no desapareciendo totalmente) a lo largo y ancho del mundo. Al inicio de nuestro siglo pocos son los países que aún mantienen leyes  discriminatorias (Arabia Saudí, el Vaticano…) entre mujeres y varones, aunque la igualdad real, por desgracia, todavía no sea en modo alguno completa en casi ningún país, a juzgar por lo reflejado en el Índice Global de Desigualdad de Género –Foro Económico Mundial- o el Índice de Desigualdad de género –ONU-. 10) La próxima generación: se ha de partir de un hecho contundente. El trabajo infantil actual no llega al 10% de niños y niñas, a escala mundial. Se ha logrado cambiar una tendencia importante: el dinero ya no va de los niños a los padres, sino al contrario, a fin de que sus vidas puedan ser más largas y más satisfactorias. Las condiciones de la infancia nunca han sido, por consiguiente, mejores que las actuales.

Al final, como hace el autor, hemos de volver a la paradoja inicial: ¿Por qué mucha gente piensa (más bien siente) que el mundo va mal (a peor) cuando los datos (los que se aportan en esta obra) indican todo lo contrario? Con este trabajo lo que se pretende es que reflexionemos, que seamos conscientes de que tenemos al menos 10 razones para ser optimistas, siempre y cuando  analicemos con detenimiento (sin miopía histórica) el cúmulo de información que se nos aporta.

Ya conocemos sobradamente que los humanos no siempre emitimos juicios o tomamos decisiones racionales. De ahí la invitación a que, por una parte, evitemos ciertos sesgos psicológicos (la información negativa pesa más en la formación de la impresión final que la información positiva; la nostalgia de una edad de oro: no estar a la altura de los progenitores y antepasados, entre otros) y, por otra, nos abramos a lo que hechos y datos bien probados nos ponen de manifiesto: el progreso humano es toda una realidad.

El fin del mundo tal y como lo conocemos

García Aller, M. (2017). Barcelona: Planeta.

“El fin del mundo tal y como lo conocemos. Las grandes innovaciones que van a cambiar tu vida.”

Portada del libro "El fin del mundo"
Portada del libro “El fin del mundo”

Estamos en presencia de un libro netamente divulgativo. Esa ha sido la voluntad expresa, de principio a fin, de Marta García, que es periodista y profesora. En un lenguaje claro y preciso nos ofrece una radiografía diáfana de algunos de los principales asuntos que nos ocupan y preocupan en la actualidad, teniendo en cuenta como contexto interpretativo tanto el inmediato pasado, básicamente el siglo XX, como las tendencias que pueden prefigurar el porvenir. Su modus operandi es muy nítido, típico del mundo del periodismo: a) elección del tema –el trabajo, el dinero, la privacidad, la globalización, la jubilación o la muerte, entre otros- ; b) contacto con las fuentes –científicos de prestigio nacional e internacional (en persona o a través de sus publicaciones) y profesionales desconocidos-; c) presentación de todo lo recopilado y asimilado por la autora, en un buen castellano, que es de agradecer. Continuar leyendo “El fin del mundo tal y como lo conocemos”

Mejoramiento humano

Bostrom, N. y Savulescu, J. (Eds.). (2017).  Zaragoza: Teell Editorial.

Portada del libro "mejoramiento humano"
Portada del libro “Mejoramiento humano”

Creo que es bastante difícil contar con un título de tanto interés como el presente para unas personas como nosotros a las que, querámoslo o no, nos está  tocando vivir una época en la que dicho mejoramiento es posible, en formas hasta ahora inimaginables, debido sobre todo (aunque no exclusivamente) al desarrollo de las biotecnologías.

Esta obra que vio la luz en inglés a finales de la primera década de nuestro siglo  lo hace ahora (2017) en español.  Es fruto del trabajo y la sabiduría de muy diversos y conocidos pensadores, coordinados (colaboración ex profeso y selección de trabajos previos) por Bostrom y Savulescu. Como cabe inferir, las perspectivas adoptadas y defendidas son muy diversas y, en ocasiones, contrapuestas, lo que posibilita un considerable enriquecimiento para cualquier lector con interés en conocer qué nos está deparando el presente, y por supuesto el inmediato futuro, en aspectos básicos y esenciales de nuestras vidas: los de nuestra salud física, mental y social y su posible modificación (mediante técnicas de tratamiento o mejoramiento). Continuar leyendo “Mejoramiento humano”

La cuarta revolución industrial.

Schwab, K. (2016). Barcelona

Portada del libro "La cuarta revolución industrial"
Portada del libro “La cuarta revolución industrial”

Un rasgo relevante de nuestras vidas ha de ser el conocimiento básico de los contextos físico y social en los que nos desarrollamos. De ahí deriva la importancia de esta obra del economista, ingeniero, profesor, fundador y director del Foro Económico Mundial, pues trata de mostrarnos lo elementos constitutivos de la por él denominada cuarta revolución industrial. En ella estamos y ella condicionará, querámoslo o no, nuestro presente y nuestro inmediato futuro. Mejor, pues, que estemos informados de sus aspectos más específicos y determinantes. Continuar leyendo “La cuarta revolución industrial.”

Internet no es la respuesta

ANDREW KEEN (2016). CATEDRAL

Portada del libro "Internet no es la respuesta"
Portada del libro “Internet no es la respuesta”

Es difícil, por no decir imposible, que para los psicólogos y psicólogas educativos que han de ejercer sus funciones en el siglo XXI las nuevas tecnología digitales les resulten indiferentes y, muy en concreto, Internet. En un primer momento pareciera que su incorporación a los contextos educativos no podría traer más que ventajas: fácil acceso a todo tipo de información de forma inmediata, conexión social sin importar tiempo o distancia, oferta de casi todo tipo de ayudas para resolver dudas académicas y, además, para los nativos digitales, sin apenas esfuerzos. Desde este punto de vista, hemos necesariamente de alegrarnos de poder disfrutar de todos estos servicios digitales, siendo conscientes de que, como ya ocurrió con la imprenta, nuestros sistemas de enseñanza y aprendizaje analógicos han de tener que cambiar considerablemente, más allá de nuestros gustos o apetencias e incluso de nuestra valoración, más o menos positiva. De hecho, un asunto clave en nuestros días es el del cambio del papel del profesorado en su faceta de transmisor de conocimientos. Si cualquier tipo de información, de tan fácil acceso en red, está disponible tanto para profesores como para alumnos, ¿tiene mucho sentido que sigamos confiando en las clases como medio privilegiado de referida transmisión? Desde esta perspectiva, no nos queda más remedio, incluso a los más analógicos, que saludar con enorme satisfacción y agradecimiento al nuevo mundo digital que nos está tocando vivir. Cuanto antes se incorpore plenamente a nuestro sistema formal de enseñanza mejor, sin apenas dudas. Continuar leyendo “Internet no es la respuesta”

La locura del solucionismo tecnológico

Morozov, Evgeny (2013). Madrid: Clave Intelectual.

Portada de "La locura del solucionismo tecnológico"
Portada de “La locura del solucionismo tecnológico”

Si hay algo que en nuestros días apreciamos sobremanera es el “solucionismo tecnológico”, sobre todo por parte de los así llamados “nativos digitales”, aunque los “analfabetos funcionales digitales” cada vez lo valoren más (tal vez al estar condicionados por el internet-centrismo y por la propia camisa de fuerza digital –eficacia, transparencia, certeza y perfección-). Además, pocas dudas caben que si hay un contexto donde se debiera apreciar y analizar este fenómeno tan actual ése debiera ser precisamente el educativo, donde han de convivir nativos digitales (buena parte de los alumnos) y “disfuncionales” digitales (algún que otro profesor que todavía no muestra las suficientes competencias digitales). La tesis que se defiende y documenta a lo largo del libro es muy clara: son considerables e innumerables las ventajas (de casi todo tipo) que nos ha traído consigo nuestra era digital. Es difícil, por no decir imposible, negarlo. Disfrutemos, pues, de ellas y más si cabe en los contextos formales de enseñanza. Continuar leyendo “La locura del solucionismo tecnológico”