Irresistible.

Irresistible. ¿Quién nos ha convertido en yonquis tecnológicos?. Alter, A. (2018). Barcelona: Paidós.  

Portada del libro "Irresistible"
Portada del libro

Se nota desde un principio que se nos va a hablar de psicología, pues psicólogo y profesor de Psicología es su autor, y lo va a hacer sobre un tema apasionante: la adicción del comportamiento a Internet y las nuevas herramientas tecnológicas –Facebook, Instagram, correo electrónico, smartphones, compras en línea, videojuegos, tecnologías vestibles– (diseñadas ex profeso para ser irresistibles). Son eficientes, cómodas, entretenidas, muy veloces y automatizadas. En bastantes aspectos, las neuroimágenes con las que ya contamos nos muestran que se activan las mismas áreas cerebrales en la adicción a las sustancias que en la adicción al comportamiento. Continuar leyendo “Irresistible.”

¿Clonar humanos?

Ayala, F. J. (2017). Madrid: Alianza Editorial.

¿Clonar humanos? Ingeniería genética y futuro de la humanidad.

Portada del libro clonar humanos
Portada del libro clonar humanos

No es necesaria una presentación especial del autor de este libro. Es bien conocido para los apasionados por la divulgación científica, tanto a escala nacional como internacional. El núcleo de su interés científico, puesto de manifiesto en sus  libros, ha sido y sigue siendo la evolución humana. Por eso no es de extrañar que las primeras líneas de esta nueva obra sean un recordatorio de lo tratado en las anteriores: El descubrimiento de la evolución humana a partir de no humanos es quizá el descubrimiento más importante de las ciencias naturales para nuestro propio conocimiento.

Somos el producto de una evolución que no ha sido previamente diseñada para que finalice con la aparición de nuestra especie: Homo sapiens. La selección natural sigue ejerciendo su función, por lo que seguimos evolucionando, como el resto de especies. Ahora bien, una serie de rasgos concatenados (bipedestación, cerebro grande –hipertrofia del cerebro-, habilidad manual, lenguaje, pensamiento, consciencia…), que patentemente nos diferencian del  resto de animales, posibilitan que esté en nuestras manos llevar a cabo un cambio radical de la evolución: de no ser hasta el presente propositiva  a poder serlo a partir de ahora. Estamos y nos sentimos capacitados, al menos en buena parte, para diseñar nuestro futuro, el de la humanidad, mediante el desarrollo y la utilización de la ingeniería genética (la cuarta revolución, tras la del vapor, la electricidad y la del ordenador). Con la genómica, la biología entra a formar parte de la big science.

Hoy podemos constatar que la evolución biológica se ha superado a sí misma (aun siguiendo presente), dando lugar a un nuevo modo de evolución: la propositiva (la evolución cultural).  La selección natural cede el  paso, aunque sigue en carrera, a una ingeniería derivada de los conocimientos del genoma humano. En el pasado, los diversos organismos (unidad evolutiva de la vida) han ido cambiando sus constituciones genéticas, a lo largo de siglos y generaciones, de acuerdo a las exigencias de los distintos ambientes. Ahora, los humanos podemos modificar a la par, en cierto grado, tanto nuestras herencias genéticas  como las herencias culturales, así como las interacciones entre ambas. La evolución puede ir (e irá) más rápida y estará, además, dirigida. Todo un cambio verdaderamente sustancial para el que conviene estar bien preparados, pues la humanidad va consiguiendo conocimientos y técnicas para dirigir su propia evolución, como se manifiesta con la ingeniería genética: conjunto de técnicas que permiten la recombinación del ADN en el laboratorio y su implante en los organismos.

La ingeniería genética puede ser negativa: terapia o cirugía genética (técnicas para corregir defectos en el ADN) o positiva: reemplazo de genotipos actuales por otros más deseables, bien sea de tipo somática o germinal (reproductora). Uno de los métodos actuales más potentes para realizar estos objetivos es CRISPR-Cas9, que permite cortar cualquier secuencia de ADN en cualquier organismo, incluidos los humanos. Así  pues, ya es posible “editar” genes particulares, activándolos o desactivándolos a conveniencia.

A la luz de lo expuesto, podemos intentar dar respuesta a la pregunta del título referida a la clonación de los humanos. Clonar genes se hace de forma rutinaria. Con la técnica PCR (reacción en cadena de la polimerasa) se pueden obtener millones de copias de un gen en solo unas horas. La clonación o duplicación celular en el laboratorio es práctica corriente desde hace decenios. En cuanto a la clonación humana, hay que distinguir la clonación terapéutica (clonación de células embrionarias) y clonación reproductiva (transferencia a un óvulo del núcleo de una célula somática). Esta última ha tenido lugar en animales, pero no se practica de momento en humanos. Sí se está llevando a cabo una clonación limitada, mediante la técnica de reemplazamiento mitocondrial (MRT), gracias a la cual se obtiene un embrión con genes de tres individuos. Entonces, ¿es posible o no clonar humanos? La respuesta contundente del autor: la constitución genética de una persona puede clonarse, el individuo no.

Si, como parece claro, hemos de hacernos cargo de la dirección de nuestra evolución –la de la humanidad-, parece coherente que vayamos analizando  nuestro potencial científico y tecnológico –que es mucho-, para detectar sus ventajas y desventajas. Este trabajo de síntesis divulgativa constituye un buen paso para iniciarse en el ejercicio de nuestra responsabilidad presente y futura, ante decisiones que pueden afectar sustancialmente a nuestra actual condición de humanos.

 

Progreso.

Norberg, J. (2017). Barcelona: Deusto.

Progreso. 10 razones para mirar al futuro con optimismo.

Portada del libro "Progreso"
Portada del libro “Progreso”

En principio, es difícil imaginar que racionalmente alguien pueda estar contra el progreso, pero si uno está hiperconectado digitalmente, y atento a la mayoría de noticias que nos llegan de los medios de comunicación actuales, puede manifestar un cierto  sentimiento bastante generalizado de malestar y disgusto, que en ocasiones puede desembocar en la concepción de que el mundo va mal, de que vamos a peor. Ante esta paradójica situación –progresamos y, sin embargo, parece que estamos peor-, Johan Norberg, reconocido economista sueco, nos ofrece un documentado trabajo en el que se ponen de manifiesto 10 razones para el optimismo.

Tras la lectura de este libro, dados los datos que aporta, parece quedar relativamente claro (muy claro para é) que: 1) La desnutrición mundial está disminuyendo en todos los continentes, aunque no haya sido erradicada en su totalidad (en la primera década del siglo XXI murieron de hambre 1.7 millones de niños, aunque esta cifra supone una reducción del 60% con respecto a la de mediados del siglo XX). 2) Los niveles de saneamiento están mejorando a escala mundial (el 96% de la población urbana y el 84% de la rural gozan de un acceso adecuado al agua potable). 3) La esperanza de vida está aumentando (antes del siglo pasado en ningún país se había logrado superar la barrera de los 40 años). 4) La pobreza está mostrando un claro declive (en los últimos 25 años la pobreza extrema ha caído a un ritmo de 50 millones de personas por año). 5) La violencia está también decreciendo (si prescindimos de nuestra miopía histórica), dando por tanto apoyo empírico a la teoría de la paz democrática. 6) El medio ambiente está en la actualidad mejorando, pese al coste histórico inmenso (contaminaciones) que ha habido que pagar por una prosperidad gracias a la cual ha mermado la pobreza. Los datos apoyarían la teoría de que la evolución de la contaminación sigue una línea de “U” invertida. Ahora, pues, nos correspondería el descenso. 7) Los niveles de alfabetización están claramente aumentando, aunque no se haya conseguido todavía la alfabetización plena (en torno al 14% de la población mundial todavía seguiría siendo analfabeta). 8) Somos más libres, la esclavitud ha sido abolida (está prohibida en prácticamente todos los países). 9) Aumento de la igualdad. Las discriminaciones de todo tipo (religioso, étnico, sexuales, de género…) están afortunadamente disminuyendo (aunque no desapareciendo totalmente) a lo largo y ancho del mundo. Al inicio de nuestro siglo pocos son los países que aún mantienen leyes  discriminatorias (Arabia Saudí, el Vaticano…) entre mujeres y varones, aunque la igualdad real, por desgracia, todavía no sea en modo alguno completa en casi ningún país, a juzgar por lo reflejado en el Índice Global de Desigualdad de Género –Foro Económico Mundial- o el Índice de Desigualdad de género –ONU-. 10) La próxima generación: se ha de partir de un hecho contundente. El trabajo infantil actual no llega al 10% de niños y niñas, a escala mundial. Se ha logrado cambiar una tendencia importante: el dinero ya no va de los niños a los padres, sino al contrario, a fin de que sus vidas puedan ser más largas y más satisfactorias. Las condiciones de la infancia nunca han sido, por consiguiente, mejores que las actuales.

Al final, como hace el autor, hemos de volver a la paradoja inicial: ¿Por qué mucha gente piensa (más bien siente) que el mundo va mal (a peor) cuando los datos (los que se aportan en esta obra) indican todo lo contrario? Con este trabajo lo que se pretende es que reflexionemos, que seamos conscientes de que tenemos al menos 10 razones para ser optimistas, siempre y cuando  analicemos con detenimiento (sin miopía histórica) el cúmulo de información que se nos aporta.

Ya conocemos sobradamente que los humanos no siempre emitimos juicios o tomamos decisiones racionales. De ahí la invitación a que, por una parte, evitemos ciertos sesgos psicológicos (la información negativa pesa más en la formación de la impresión final que la información positiva; la nostalgia de una edad de oro: no estar a la altura de los progenitores y antepasados, entre otros) y, por otra, nos abramos a lo que hechos y datos bien probados nos ponen de manifiesto: el progreso humano es toda una realidad.

El fin del mundo tal y como lo conocemos

García Aller, M. (2017). Barcelona: Planeta.

“El fin del mundo tal y como lo conocemos. Las grandes innovaciones que van a cambiar tu vida.”

Portada del libro "El fin del mundo"
Portada del libro “El fin del mundo”

Estamos en presencia de un libro netamente divulgativo. Esa ha sido la voluntad expresa, de principio a fin, de Marta García, que es periodista y profesora. En un lenguaje claro y preciso nos ofrece una radiografía diáfana de algunos de los principales asuntos que nos ocupan y preocupan en la actualidad, teniendo en cuenta como contexto interpretativo tanto el inmediato pasado, básicamente el siglo XX, como las tendencias que pueden prefigurar el porvenir. Su modus operandi es muy nítido, típico del mundo del periodismo: a) elección del tema –el trabajo, el dinero, la privacidad, la globalización, la jubilación o la muerte, entre otros- ; b) contacto con las fuentes –científicos de prestigio nacional e internacional (en persona o a través de sus publicaciones) y profesionales desconocidos-; c) presentación de todo lo recopilado y asimilado por la autora, en un buen castellano, que es de agradecer. Continuar leyendo “El fin del mundo tal y como lo conocemos”

Mejoramiento humano

Bostrom, N. y Savulescu, J. (Eds.). (2017).  Zaragoza: Teell Editorial.

Portada del libro "mejoramiento humano"
Portada del libro “Mejoramiento humano”

Creo que es bastante difícil contar con un título de tanto interés como el presente para unas personas como nosotros a las que, querámoslo o no, nos está  tocando vivir una época en la que dicho mejoramiento es posible, en formas hasta ahora inimaginables, debido sobre todo (aunque no exclusivamente) al desarrollo de las biotecnologías.

Esta obra que vio la luz en inglés a finales de la primera década de nuestro siglo  lo hace ahora (2017) en español.  Es fruto del trabajo y la sabiduría de muy diversos y conocidos pensadores, coordinados (colaboración ex profeso y selección de trabajos previos) por Bostrom y Savulescu. Como cabe inferir, las perspectivas adoptadas y defendidas son muy diversas y, en ocasiones, contrapuestas, lo que posibilita un considerable enriquecimiento para cualquier lector con interés en conocer qué nos está deparando el presente, y por supuesto el inmediato futuro, en aspectos básicos y esenciales de nuestras vidas: los de nuestra salud física, mental y social y su posible modificación (mediante técnicas de tratamiento o mejoramiento). Continuar leyendo “Mejoramiento humano”

La cuarta revolución industrial.

Schwab, K. (2016). Barcelona

Portada del libro "La cuarta revolución industrial"
Portada del libro “La cuarta revolución industrial”

Un rasgo relevante de nuestras vidas ha de ser el conocimiento básico de los contextos físico y social en los que nos desarrollamos. De ahí deriva la importancia de esta obra del economista, ingeniero, profesor, fundador y director del Foro Económico Mundial, pues trata de mostrarnos lo elementos constitutivos de la por él denominada cuarta revolución industrial. En ella estamos y ella condicionará, querámoslo o no, nuestro presente y nuestro inmediato futuro. Mejor, pues, que estemos informados de sus aspectos más específicos y determinantes. Continuar leyendo “La cuarta revolución industrial.”

Internet no es la respuesta

ANDREW KEEN (2016). CATEDRAL

Portada del libro "Internet no es la respuesta"
Portada del libro “Internet no es la respuesta”

Es difícil, por no decir imposible, que para los psicólogos y psicólogas educativos que han de ejercer sus funciones en el siglo XXI las nuevas tecnología digitales les resulten indiferentes y, muy en concreto, Internet. En un primer momento pareciera que su incorporación a los contextos educativos no podría traer más que ventajas: fácil acceso a todo tipo de información de forma inmediata, conexión social sin importar tiempo o distancia, oferta de casi todo tipo de ayudas para resolver dudas académicas y, además, para los nativos digitales, sin apenas esfuerzos. Desde este punto de vista, hemos necesariamente de alegrarnos de poder disfrutar de todos estos servicios digitales, siendo conscientes de que, como ya ocurrió con la imprenta, nuestros sistemas de enseñanza y aprendizaje analógicos han de tener que cambiar considerablemente, más allá de nuestros gustos o apetencias e incluso de nuestra valoración, más o menos positiva. De hecho, un asunto clave en nuestros días es el del cambio del papel del profesorado en su faceta de transmisor de conocimientos. Si cualquier tipo de información, de tan fácil acceso en red, está disponible tanto para profesores como para alumnos, ¿tiene mucho sentido que sigamos confiando en las clases como medio privilegiado de referida transmisión? Desde esta perspectiva, no nos queda más remedio, incluso a los más analógicos, que saludar con enorme satisfacción y agradecimiento al nuevo mundo digital que nos está tocando vivir. Cuanto antes se incorpore plenamente a nuestro sistema formal de enseñanza mejor, sin apenas dudas. Continuar leyendo “Internet no es la respuesta”

La locura del solucionismo tecnológico

Morozov, Evgeny (2013). Madrid: Clave Intelectual.

Portada de "La locura del solucionismo tecnológico"
Portada de “La locura del solucionismo tecnológico”

Si hay algo que en nuestros días apreciamos sobremanera es el “solucionismo tecnológico”, sobre todo por parte de los así llamados “nativos digitales”, aunque los “analfabetos funcionales digitales” cada vez lo valoren más (tal vez al estar condicionados por el internet-centrismo y por la propia camisa de fuerza digital –eficacia, transparencia, certeza y perfección-). Además, pocas dudas caben que si hay un contexto donde se debiera apreciar y analizar este fenómeno tan actual ése debiera ser precisamente el educativo, donde han de convivir nativos digitales (buena parte de los alumnos) y “disfuncionales” digitales (algún que otro profesor que todavía no muestra las suficientes competencias digitales). La tesis que se defiende y documenta a lo largo del libro es muy clara: son considerables e innumerables las ventajas (de casi todo tipo) que nos ha traído consigo nuestra era digital. Es difícil, por no decir imposible, negarlo. Disfrutemos, pues, de ellas y más si cabe en los contextos formales de enseñanza. Continuar leyendo “La locura del solucionismo tecnológico”