La especificidad del psicólogo educativo

“La especificidad del psicólogo educativo” por Juan Fernández. Papeles del Psicólogo, 2011. Vol. 32(3), pp. 247-253

Si partimos de que contamos con más de un siglo de Psicología de la Educación, parece llegado el momento de ver, con cierto detenimiento y con acertada fundamentación científica,  cuál podría ser la “especificidad del psicólogo educativo”, asumiendo lógicamente que con este término nos referimos por igual a mujeres y varones. Esto es lo que se nos ofrece precisamente en este artículo que ahora comento, en su versión española o inglesa. El artículo hace una exposición perfectamente estructurada y muy clara de los componentes que integran esta especialidad, de forma que facilita la comprensión de su naturaleza y especificidad.

Logo psicólogo educativoMás concretamente, el autor quiere dejar claro desde un principio que lo que diferencia a los psicólogos y psicólogas educativos, tanto del resto de sus compañeros como de otros profesionales, es un “triángulo diana”, cuyos vértices reciben la denominación  de profesores, alumnos y currículos, ámbito a la vez de interés científico y de actuación profesional. Con ello, a simple vista y de forma gráfica, uno puede ver que ninguna otra especialidad de psicología se ocupa de este campo.  Gracias a otro “triángulo diana”, que comprende el anterior,  se ponen de manifiesto las tres funciones esenciales  de estos psicólogos/as: las evaluaciones, los asesoramientos u orientaciones y las intervenciones, en los tres casos adjetivadas como psicoeducativas.

Si esto ha sido así y parece que seguirá siéndolo, ya ahora dentro del marco del Espacio Europeo de Educación Superior, parece obvio que el graduado o licenciado en Psicología ha de preparase para ejercer esas funciones mediante un máster oficial en Psicología de la Educación, diseñado  y aprobado para tales efectos, es decir, para la  capacitación especializada de quien es ya psicólogo, por grado o licenciatura. Ni más ni menos, esto es lo que ya están ofreciendo algunas de nuestras universidades, como es el caso, a título sólo de ejemplo ilustrativo,  de la Universidad Complutense de Madrid: Esta especialización daría lugar a la capacitación adecuada para generar las actuaciones profesionales que, desde una perspectiva psicológica, extraigan del proceso educativo muchas de sus potencialidades latentes. Tenemos, como país y como entorno europeo, una gran oportunidad de crear diversas bases reguladoras que faciliten este desarrollo de forma que se convierta en una de las palancas clave de la potenciación social y económica sobre la base de ese proceso clave al que llamamos Educación.

Deja un comentario